jueves, 14 de mayo de 2015

"Entre más largo sea tu silencio, más profundo será tu grito..."

Ahora lo sabía. Quizá siempre lo había sabido, sin atreverse siquiera a pensar.
Esas largas noches, esos cortos días. Las pastillas interminables aferrándose al fondo del frasco: azules, blancas, redondas, grandes, amarillas.
Ahora lo sabía. No era que amara la soledad. Ni la noche. Ni el silencio.
                         ("Te lo dije, honey, adoro cuando el sol se ha ido ya").
Era apenas una manera de poner un alto a ello, de sentirse más real. De hacer mas plausible su humanidad: estar despierto mientras todos duermen, cerrar los ojos cuando a los demás les toca despertar.
El silencio se siente menos opresivo cuando la luz ha huido, cuando las calles oscuras vomitan su soledad.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Me identifico tanto. Me encanta.

Lucia Perez dijo...

Me identifico tanto. Me encanta

Lucia Perez dijo...

Me identifico tanto. Me encanta

Lucia Perez dijo...

Me identifico tanto. Me encanta.

Lucia Perez dijo...

creo que mande el comentario 20 veces. tengo problemas. jeje

kuinzito dijo...

Muchas gracias Lucia, me identifico también yo, las 20 veces que lo escribiste, y más.

Las letras más tristes del mundo dijo...

Lo más humano que hay dentro de nosotros es sentir la soledad. El ser humano se siente bien en la oscuridad, siendo rebelde, llevando la contraria a la gran masa que nos incita a sentir una felicidad que muchos no podemos - ni queremos - sentir. Bellas palabras. Un saludo.