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viernes, 28 de septiembre de 2012

Toc - toc

 
Toc - toc. Sonó de pronto.
"Abre", me dijo una voz.
Una hora, quizá dos. Nuestros cuerpos se entremezclaron como el de dos animales queriéndose confundir en uno.
Parecía que nunca iba a dejar de llover.
"Es mi fantasía", me dijo. Yo apreté los dientes y le dejé colocarse encima mío.
Toc - toc. Volvió a sonar.
Desperté. Tenía la piel empapada de sudor. Miré al otro extremo de mi cama. Vacío.

miércoles, 18 de enero de 2012

Sueño

Hoy tuve de  nuevo
ese sueño cuyo significado
no logro desentrañar.
Esa sensación de escapar
de algo que a pesar de mi voluntad
va ocupando cada uno de mis espacios
y que en cada ocasión
adopta una forma distinta
un león, un pájaro, un dragón
que me obliga a correr
a través de charcos hediondos
y pantanos malsanos.
He dormido nuevamente hasta muy tarde
a pesar de haberme acostado temprano
y me he levantado cansado
(casi sin aliento)
con las piernas agarrotadas
y la sensación de haber corrido
muchos kilómetros.
Al revisar mis zapatillas
noté las puntas manchadas de barro.

domingo, 8 de enero de 2012

No puedo dormir

¿A qué saben tus besos, hoy?
A canciones. A hierba mojada.
A risas.
  
¿Qué se hace cuando no se puede dormir?
Cuando ya se acabaron las películas que querías ver, los libros que alguna vez planificaste leer, cuando los amigos que tenías se aburrieron ya de tus letanías o quizá duermen mientras tú no consigues pegar las pestañas, eternamente despierto como un Gilgamesh moderno, cerrando los ojos sólo para engatusar a la muerte y tal vez a ti mismo.
¿Qué se hace cuando las pastillas ya no funcionan?
Cuando ya tiraste a la basura los libros de auto ayuda que iniciaste a leer, cuando esa chica que solía pensar en ti ha dejado de hacerlo, cuando quieres escribir y ya no puedes, cuando te has aburrido de masturbarte como un energúmeno, cuando tu familia esta fragmentada, cuando la muerte se burla de ti, con sus blancos dientes, sonriendo, sonriendo.
¿Qué se hace cuando uno deja de sentirse cansado?
Cuando simplemente no te queda ya nada, ni dolor, ni esperanza, ni necesidad, ni recuerdos. Cuando la mano ha dejado de temblarte, cuando decidiste no fumar más ese cigarro, beber ese vaso de alcohol, cuando abandonaste el café, cuando dejaste de querer a esa persona que un día prometiste no dañar y dañaste, no olvidar y olvidaste, no querer y quisiste, no sentir y sentiste.
¿Qué se hace cuando te sientes cansado de vivir una mentira?
Cuando prefieres estar en cama a lo largo del día. Y de la tarde. Y de la noche. Como un sonámbulo, que finje dormir, para engañar al mundo, a sí mismo, pero jamás a tus sueños, a tu corazón.
¿Qué se hace cuando ya has probado de todo?
Cuando la novedad dio paso a la rutina. Cuando te quedaste sin muñecas para jugar, cuando esa serie que te mantenía aferrado a la vida llega a su fin, cuando clausuraron ese restaurante donde comías hace más de 10 años, cuando tu perro termina muriendo de viejo, cuando termina de secarse aquella ponceana que tu abuelo tenía.
 ¿Qué se siente tener la sonrisa partida, el rostro agrietado, la mirada perdida?
Cuando esa pistola que compraste ya no te resulta atractiva, cuando has desechado todas las posibilidades que algún día te interesaron: aquel noviecito por el que morías, las pastillas, un salto desde el andén, brincar desde un quinto piso, una soga rodeando tu cuello, la bolsa en tu cabeza, la piscina, el agua.
¿Qué se siente cuando el suicidio ha dejado de ser una respuesta y se convierta de pronto en una constante pregunta?
¿Qué se siente no poder dormir? Ni fingir que lo haces. O disfrutar del sexo. De aquellos besos robados. De la soledad. De su compañía. O de su ausencia. Que repentinamente se convierten en la misma cosa. Sinónimos.
Qué se siente, finalmente, acostumbrarte a la soledad?
Cuando dejar de soñar se convierte en una constante. Cuando no te quedan mas utopías. Ni canciones por qué sonreir. O llorar. Apenas un recuerdo. Que se va diluyendo como esas sombras en la pared que de chicos hacíamos con las manos, bajo el reflejo de las velas.
¿Qué se siente morir y no obstante seguir viviendo?

sábado, 18 de junio de 2011

Me preocupa

Me preocupa
que de pronto
haya dejado de importarme
tu ausencia.
Me hace pensar
en esos sueños
en los que despiertas de pronto
y no recuerdas el estadío previo:
ni que soñabas, ni el sueño.

domingo, 5 de junio de 2011

Cronología de un final no anunciado (i)

19:00
Probablemente ya llevabas las pastillas contigo, compradas a algún inescrupuloso boticario que si conociera su identidad ya estaría en prisión hace mucho tiempo. Intuyo que tenías clara la decisión que tomarías algunas horas después. Llevabas dinero contigo. Ese no fue un problema.
Había que escoger un lugar. Quizá en ese momento pensaste en mamá. Decías que no, pero sabías bien lo mucho que la querías. Pensaste lo terrible que sería para ella llegar hacia ti y descubrirte en ese momento de dolor.
Hacía frío esa noche. Saliste poco abrigada, con una casaquita de color morado y una falda color negro. Estabas bonita, como en esa foto que llevo clavada en mi mente. Buscabas un lugar. De pronto alzaste la mirada y lo encontraste.

21:00
En paralelo, yo bajaba del colectivo que me devolvía de mis clases de inglés. Supongo que llegué a la casa, saludé a mi madre y cené tal y como lo hacía todas las noches. Probablemente noté tu puerta cerrada, pero ni siquiera pensé en ello. Hace muchos años que esa puerta se había cerrado para mí. Para los demás. Para todos excepto para ti. Me puse el pijama, quizá leí un poco y luego dormí.

22:00
Tuviste hambre. Tu cuerpo te exigía lo que todo cuerpo exige a su dueño: vivir. Y para vivir debías de alimentarte. Bajaste de la habitación que habías alquilado y le preguntaste a la regente si vendía algún tipo de comida. Te contestó negativamente pero se ofreció a conseguirte algún tipo de sopa de un puesto cercano. "Súbeme cualquier infusión", le pediste. "Mañana tengo un examen importante y debo estudiar toda la noche. Que nadie me moleste por favor", concluiste.

23:00
¿Lo habrás dudado en algún momento antes de ingerirlas? Tenías la bebida caliente que la regente te acababa de subir. Quizá la última oportunidad de algún contacto humano hiciera que desistieras de tu propósito. Pero no fue así.
Tu estómago vacío te exigía algún tipo de comida, pero eso parecía ya no importarte. Abriste la boca (tu hermosa boquita rosada que tantas veces se quebró en una sonrisa) y comenzaste a introducir en ella una a una las pastillas que llevabas en una bolsa: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10... Quizá llorabas cuando llegaste a la última. Jamás sabré eso.

23:15
Llevabas un papel y sacaste un lapicero de tu cartera. También eso lo tenias dispuesto. Iniciaste con un "Querida familia..." y nos comenzaste a mencionar uno a uno hasta que llegaste a mi nombre. En algún momento de la misiva tus trazos empezaron a perder forma, las letras se confundían unas con otras hasta que se diluyeron finalmente en una línea.
¿Te habrás arrepentido en aquel momento? ¿Habrás querido retroceder y habrá sido muy tarde? ¿Habrás querido llamar por teléfono como en el poema de Ernesto Cardenal? ¿Habrás pensado en Dios, en nosotros, en mi? ¿Habrás pensado en él?

23:45
Todo esta consumado. Hace frío pero no lo sientes ya. Tu cuerpo descansa en posición fetal sobre la cama, en medio de la soledad de la habitación. Es una escena hermosa. Si fuera pintor, pintaría quizá un cuadro con ella.
Aún no dejas de respirar pero ello es solo cuestión de tiempo. Tu muerte será consecuencia de un edema pulmonar, que dictaminará el parte médico al día siguiente. Ya es 06 de junio.
....
....

Oración por Marilyn Monroe
de Ernesto Cardenal

Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de
Marilyn Monroe
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia
(según cuenta el Time)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz)
Pero el templo no son los estudios de la 20 th Century-Fox.
El templo de mármol y oro- es el templo de su cuerpo
en el que está el Hijo del Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20 th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y radioactividad
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda.
Que como toda empleadita de tienda soñó ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos
-el de nuestras propias vidas- Y era un script absurdo.
Perdónala Señor y perdónanos a nosotros
por nuestra 20 th Century
Por esta Colosal Super-Producción en que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes
para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda, Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena-
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleada de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y apagan los reflectores!
y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan sólo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER.
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de Los Angeles
¡contesta Tú el teléfono!

miércoles, 27 de abril de 2011

EL amor según Buttler

Voy por la segunda, a punto de iniciar la tercera y la cuarta de mi frasco atiborrado de pastillas que me han propiciado mis buenos amigos de boticas arcángel.
Siento un amodorramiento el cuerpo
los parpados se comienzan a cerrar pero no es suficiente.
Dos mas, tres mas píldoras... ¿cuantas mas serán necesarias?

Para dormir, para no pensar, para no soñar, ni pensar en presente, pasado futuro.
Para no ver más allá de los sueños
(como en esa película que tanto nos gusto, recuerdas honey).
-aunque son tan bonitos a veces los sueños-
Puedes ser todo que puedas llegar a ser sin importar tus carencias
como esa cinta del cartero (Il Posttino) que nunca tuvimos oportunidad de ver
que encerraba tanta ilusión, un mensaje, un grito de ahogado.

¿Quieres saber como soy?
No es más que leerse algunos cuantos, dos o tres
libros de autores norteamericanos, franceses y rusos como Konovalov, sobre todos Bukowsk y Máximo Gorki, como olvidar a la Defensa de Luzin: Finalmente antes del genial de Daniel Alarcón y nada -absolutamente nada del desopilante- Iván Thays.
También visualizar una media docena de películas nunca (de esas que nunca vimos) de esas en blanco y negro y con subtítulos.
Ya me vacié un cuarto de ese frasco de pastillas
ya siento la cercanía del sopor
la proximidad del sueño

de pronto todo deja ser importante y se torna relativo
y el dolor, duele menos, cada vez menos.
De pronto todo el malestar
como el desasosiego se van como por parte de magia.

Soy consciente que es una salida temporal
que al día siguiente despertaré y el mundo seguirá girando
como en aquella novela que alguna vez leí y me gustó tanto

Me gustó la novela pero se acabó el sueño.
Una fiesta no puede durar toda la vida, algún día te das cuenta que nos

vas a ningún lugar, (aunque Dios es testigo que hasta una semanas pensabas distinto)
Pero cuántos golpes, cuántas indiferencias o apatías
cuántos avances y retrocesos sin explicación estás dispuesto a aguantar
o voy o no voy
o avanzo o retroceso
qué tanto puede soportar un pobre corazón de trapo.
Todo tiene un límite y ese límite está relacionado al máximo umbral del dolor
un día despiertas y te das cuenta

que has dado tanto que no queda más para dar.
No te engañes en esperar recibir, te espera una pared de concreto, vestida de organdí.
No te confundas las paredes y los muros de concreto no cambian
permanecen inmutables mientras te quedas al otro lado pensando
que habrá al otro extremo.

A lo mejor no hay nada.
Quizá nunca lo sabrás. Pero ellos tampoco sabrán que había al extremo del tuyo
Me voy sintiendo incoherente y estúpido con las cosas que voy escribiendo
las pastillas van haciendo su efecto...

se me van juntando una con otras en el estómago
lo bueno es que me alivian la desazón, la pena, hoy perdí alguien que quise sea muy especial en mi vida.
Las palabras se me mezclan unas con otras
necesito dormir
despertar al día siguiente y pensar como pensaba hace muchos años cuando la vida era una suma de soledades.
Una soledad más otra. Igual a dos soledades.


............................................

En la novela Gone with the wind, Rhett tiene un subito encuentro con Scarlert. Rhett a amado en silencio a Scarlett durante mucho tiempo, pero al parecer esta nunca se percato de ello o no ha querido a ello. Rethh no obstante siempre estuvo a su lado cuando la necesito. El ultimo encuentro es una pieza maestra de la literatura universal, ocurre casi al final de la novela:


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Scarlett: What are you doing?

Rhett Butler: I'm leaving you, my dear. All you need now is a divorce and your dreams of Ashley can come true.
Scarlett: Oh, no! No, you're wrong, terribly wrong! I don't want a divorce. Oh Rhett, but I knew tonight, when I... when I knew I loved you, I ran home to tell you, oh darling, darling!
Rhett Butler: Please don't go on with this, Leave us some dignity to remember out of our marriage. Spare us this last.
Scarlett: This last? Oh Rhett, do listen to me, I must have loved you for years, only I was such a stupid fool, I didn't know it. Please believe me, you must care! Melly said you did.
Rhett Butler: I believe you. What about Ashley Wilkes?
Scarlett: I... I never really loved Ashley.
Rhett Butler: You certainly gave a good imitation of it, up till this morning. No Scarlett, I tried everything. If you'd only met me half way, even when I came back from London.
Scarlett: I was so glad to see you. I was, Rhett, but you were so nasty.
Rhett Butler: And then when you were sick, it was all my fault... I hoped against hope that you'd call for me, but you didn't.
Scarlett: I wanted you. I wanted you desperately but I didn't think you wanted me.
Rhett Butler: It seems we've been at cross purposes, doesn't it? But it's no use now. As long as there was Bonnie, there was a chance that we might be happy. I liked to think that Bonnie was you, a little girl again, before the war, and poverty had done things to you. She was so like you, and I could pet her, and spoil her, as I wanted to spoil you. But when she went, she took everything.
Scarlett: Oh, Rhett, Rhett please don't say that. I'm so sorry, I'm so sorry for everything.
Rhett Butler: My darling, you're such a child. You think that by saying, "I'm sorry," all the past can be corrected. Here, take my handkerchief. Never, at any crisis of your life, have I known you to have a handkerchief.
Scarlett: Rhett! Rhett, where are you going?
Rhett Butler: I'm going back to Charleston, back where I belong.
Scarlett: Please, please take me with you!
Rhett Butler: No, I'm through with everything here. I want peace. I want to see if somewhere there isn't something left in life of charm and grace. Do you know what I'm talking about?
Scarlett: No! I only know that I love you.
Rhett Butler: That's your misfortune.
[Rhett turns to walk down the stairs]
Scarlett: Oh, Rhett!
[Scarlett watches Rhett walk to the door]
Scarlett: Rhett!
[runs down the stairs after Rhett]
Scarlett: Rhett, Rhett!
[catches him as he's walking out the front door]
Scarlett: Rhett... if you go, where shall I go, what shall I do?
Rhett Butler: Frankly, my dear, I don't give a damn.
[Rhett walks off into the fog]



Frankly, my dear, I don't give a damn.

(¿are you sure Rethh Butler?)

domingo, 31 de octubre de 2010

Detalles

De ti apenas
me va quedando el recuerdo
de algunos besos que te robe
de tu mirada, gigantesca
confundida, eternamente confundida
que parecía comerse el universo;
de tu sonrisa de pato
que me hacia suspirar como mujer
y recordar esa canción de Armstrong:
"Oh when you're smilin'....keep on smilin'
The whole world smiles with you".
De ti, aun recuerdo
tus manos pequeñas
tus pies escurridizos
que se enredaban con los míos;
tu atroz combinación de carteras y zapatos.
las tres oportunidades en que hicimos el amor
las dos en que alcanzaste un orgasmo
la ocasión en que en un estado de paroxismo involuntario
o demencia súbita y estado inimputable
dijiste "te amo".
De ti, apenas recuerdo algunos detalles.


domingo, 9 de mayo de 2010

Es fácil estar triste, solo tengo que pensar en ti

Leí esto en el blog de una amiga y me pareció simple y brutal a la vez.
Solo tengo que pensar en ti y de inmediato mi estado de animo se transfigura. Me traslado de pronto de la tranquilidad a la nostalgia.
Me siento como aquel roedor que atiborraron de hormonas y encerraron en una jaula, hasta que finalmente sucumbió con el hocico pegado a la reja, sumido en su soledad y en la tristeza mas profunda.
No, ese roedor no merecía morir en prisión. Y la verdad yo tampoco.
Solo tengo que pensar en ti y de inmediato me siento vacío o incompleto, que es una forma similar de sentirse vacío: un vacío a medias.
Extraño tu mirada tan ajena y tus tan escasas sonrisas. Pero por sobre todo, extraño la manera tan particular que tenias de estar y no estar al mismo tiempo (incluso hasta hoy), sin que ello signifique -en tu caso- una contradicción, sino por el contrario, una característica de tu existencia.
A veces pienso como hubiere sido mi vida de no haberte marchado, que tanto de ella se habría mantenido y que porcentaje hubiera variado. Quizá seria una mejor persona de la que soy.
Pensar en ti definitivamente me hace daño, pero a la vez me proporciona una cierta dosis de serenidad el saber que todavía puedo pensar en ti, el saber que recuerdo que un día fuiste parte de mi vida, de mis días, con sus tardes y sus noches, con claros y grises, con sus mañanas tornasoladas y sus noches azules. Sobre todo azules.
Pensar en ti me deprime pero me hace saber que estoy vivo. Me hace cómplice de una orfandad que a veces me espanta y en ocasiones busco con necesidad apremiante.
Pensar en ti también me proporciona esperanza. Esperanza de un día volver a verte, de saber de ti, de escuchar nuevamente el tono de tu voz, el tintinear de tu risa. De creer -ilusoriamente- que también piensa en mi, de alguna manera, mas allá de los límites y del tiempo. Que aguardas. Que esperas. Que el tiempo pasa pero que no es inútil, que es sólo tiempo que transcurre, nada más.
Pensar en ti me hace creer que el final del camino lleva tatuado tu nombre.
Y el conjunto de todo ello me pone inevitablemente triste, blue, terriblemente blue. Por lo que está, por lo que se extravió en el camino. No obstante que en algún lugar tú sigues estando, ajena mi soledad y mis desvaneos. Tú de alguna otra manera, transfigurada, de un modo que mi entendimiento no llega a comprender, ni tan siquiera a vislumbrar.
En palabras de Sabina:

Yo tenia un botón sin ojal, un gusano de seda,
medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda,
una hispano olivetti con caries,
un tren con retraso, un carne del Atleti,
una cara de culo de vaso.
Un colegio de pago, un compás, una mesa camilla,
una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla,
una bici diabética, un cumulo, un cirro, un estrato,
un camello del rey Baltasar, una gata sin gato.
Mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy,
las damas primero,
mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros,
mi Tintín, mi yo-yo,
mi azulete, mis siete copas,
el zaguán donde te desnude sin quitarte la ropa,
Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera,
mi lampara de Alí Babá dentro de una chistera,
no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción mas hermosa del mundo.

Reformulo lo dicho en en el título con que iniciara este comentario:

Es fácil estar triste, pero mas triste es pensar en mi, sin ti.