¿Alguna vez te has preguntado
por qué te da miedo el sonido del mar?
Era como un sueño
casi se podía disfrutar
como si fuera una especie de helado derritiéndose
de la manera más lúbrica
entre tus dedos.
Tus ojos riendo
los míos muy serios.
...
Silencio.
Algún estúpido por allí filosofa y piensa
"el silencio no dice nada"
pero el silencio se ríe (en silencio)
de su filosofía
de su vacuidad.
...
¿Cuánta mierda debe pasar
para que una persona empiece a soñar?
...
¿Todavía te asusta el sonido del mar?
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domingo, 22 de abril de 2012
sábado, 21 de abril de 2012
Me dijero que te vieron
Me dijero que te vieron
que has envejecido
que tu piel ya no es tan lozana como solía ser
pero que tus ojos verdes refulgían con el mismo esplendor
de gato de los últimos tiempos.
Me dijeron que estabas encorvado
algo mustio
que las manos te temblaban
que andabas trajeado con un pantalón descolorido
y los zapatos gastados.
Me dijeron que te vieron
que parecías la sombra de quien alguna vez fuiste
de quien ahora soy.
que has envejecido
que tu piel ya no es tan lozana como solía ser
pero que tus ojos verdes refulgían con el mismo esplendor
de gato de los últimos tiempos.
Me dijeron que estabas encorvado
algo mustio
que las manos te temblaban
que andabas trajeado con un pantalón descolorido
y los zapatos gastados.
Me dijeron que te vieron
que parecías la sombra de quien alguna vez fuiste
de quien ahora soy.
miércoles, 27 de abril de 2011
EL amor según Buttler
Voy por la segunda, a punto de iniciar la tercera y la cuarta de mi frasco atiborrado de pastillas que me han propiciado mis buenos amigos de boticas arcángel.Siento un amodorramiento el cuerpo
los parpados se comienzan a cerrar pero no es suficiente.
Dos mas, tres mas píldoras... ¿cuantas mas serán necesarias?
Para dormir, para no pensar, para no soñar, ni pensar en presente, pasado futuro.
Para no ver más allá de los sueños
(como en esa película que tanto nos gusto, recuerdas honey).
-aunque son tan bonitos a veces los sueños-
Puedes ser todo que puedas llegar a ser sin importar tus carencias
como esa cinta del cartero (Il Posttino) que nunca tuvimos oportunidad de ver
que encerraba tanta ilusión, un mensaje, un grito de ahogado.
Para no ver más allá de los sueños
(como en esa película que tanto nos gusto, recuerdas honey).
-aunque son tan bonitos a veces los sueños-
Puedes ser todo que puedas llegar a ser sin importar tus carencias
como esa cinta del cartero (Il Posttino) que nunca tuvimos oportunidad de ver
que encerraba tanta ilusión, un mensaje, un grito de ahogado.
¿Quieres saber como soy?
No es más que leerse algunos cuantos, dos o tres
libros de autores norteamericanos, franceses y rusos como Konovalov, sobre todos Bukowsk y Máximo Gorki, como olvidar a la Defensa de Luzin: Finalmente antes del genial de Daniel Alarcón y nada -absolutamente nada del desopilante- Iván Thays.
También visualizar una media docena de películas nunca (de esas que nunca vimos) de esas en blanco y negro y con subtítulos.
Ya me vacié un cuarto de ese frasco de pastillas
ya siento la cercanía del sopor
la proximidad del sueño
No es más que leerse algunos cuantos, dos o tres
libros de autores norteamericanos, franceses y rusos como Konovalov, sobre todos Bukowsk y Máximo Gorki, como olvidar a la Defensa de Luzin: Finalmente antes del genial de Daniel Alarcón y nada -absolutamente nada del desopilante- Iván Thays.
También visualizar una media docena de películas nunca (de esas que nunca vimos) de esas en blanco y negro y con subtítulos.
Ya me vacié un cuarto de ese frasco de pastillas
ya siento la cercanía del sopor
la proximidad del sueño
de pronto todo deja ser importante y se torna relativo
y el dolor, duele menos, cada vez menos.
De pronto todo el malestar
como el desasosiego se van como por parte de magia.
y el dolor, duele menos, cada vez menos.
De pronto todo el malestar
como el desasosiego se van como por parte de magia.
Soy consciente que es una salida temporal
que al día siguiente despertaré y el mundo seguirá girando
como en aquella novela que alguna vez leí y me gustó tanto
que al día siguiente despertaré y el mundo seguirá girando
como en aquella novela que alguna vez leí y me gustó tanto
Me gustó la novela pero se acabó el sueño.
Una fiesta no puede durar toda la vida, algún día te das cuenta que nos
Una fiesta no puede durar toda la vida, algún día te das cuenta que nos
vas a ningún lugar, (aunque Dios es testigo que hasta una semanas pensabas distinto)
Pero cuántos golpes, cuántas indiferencias o apatías
cuántos avances y retrocesos sin explicación estás dispuesto a aguantar
o voy o no voy
o avanzo o retroceso
qué tanto puede soportar un pobre corazón de trapo.
Todo tiene un límite y ese límite está relacionado al máximo umbral del dolor
un día despiertas y te das cuenta
Pero cuántos golpes, cuántas indiferencias o apatías
cuántos avances y retrocesos sin explicación estás dispuesto a aguantar
o voy o no voy
o avanzo o retroceso
qué tanto puede soportar un pobre corazón de trapo.
Todo tiene un límite y ese límite está relacionado al máximo umbral del dolor
un día despiertas y te das cuenta
que has dado tanto que no queda más para dar.
No te engañes en esperar recibir, te espera una pared de concreto, vestida de organdí.
No te confundas las paredes y los muros de concreto no cambian
permanecen inmutables mientras te quedas al otro lado pensando
que habrá al otro extremo.
No te engañes en esperar recibir, te espera una pared de concreto, vestida de organdí.
No te confundas las paredes y los muros de concreto no cambian
permanecen inmutables mientras te quedas al otro lado pensando
que habrá al otro extremo.
A lo mejor no hay nada.
Quizá nunca lo sabrás. Pero ellos tampoco sabrán que había al extremo del tuyo
Me voy sintiendo incoherente y estúpido con las cosas que voy escribiendo
las pastillas van haciendo su efecto...
Quizá nunca lo sabrás. Pero ellos tampoco sabrán que había al extremo del tuyo
Me voy sintiendo incoherente y estúpido con las cosas que voy escribiendo
las pastillas van haciendo su efecto...
se me van juntando una con otras en el estómago
lo bueno es que me alivian la desazón, la pena, hoy perdí alguien que quise sea muy especial en mi vida.
Las palabras se me mezclan unas con otras
necesito dormir
despertar al día siguiente y pensar como pensaba hace muchos años cuando la vida era una suma de soledades.
Una soledad más otra. Igual a dos soledades.
lo bueno es que me alivian la desazón, la pena, hoy perdí alguien que quise sea muy especial en mi vida.
Las palabras se me mezclan unas con otras
necesito dormir
despertar al día siguiente y pensar como pensaba hace muchos años cuando la vida era una suma de soledades.
Una soledad más otra. Igual a dos soledades.
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En la novela Gone with the wind, Rhett tiene un subito encuentro con Scarlert. Rhett a amado en silencio a Scarlett durante mucho tiempo, pero al parecer esta nunca se percato de ello o no ha querido a ello. Rethh no obstante siempre estuvo a su lado cuando la necesito. El ultimo encuentro es una pieza maestra de la literatura universal, ocurre casi al final de la novela:
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Scarlett: What are you doing?
Rhett Butler: I'm leaving you, my dear. All you need now is a divorce and your dreams of Ashley can come true.
Scarlett: Oh, no! No, you're wrong, terribly wrong! I don't want a divorce. Oh Rhett, but I knew tonight, when I... when I knew I loved you, I ran home to tell you, oh darling, darling!
Rhett Butler: Please don't go on with this, Leave us some dignity to remember out of our marriage. Spare us this last.
Scarlett: This last? Oh Rhett, do listen to me, I must have loved you for years, only I was such a stupid fool, I didn't know it. Please believe me, you must care! Melly said you did.
Rhett Butler: I believe you. What about Ashley Wilkes?
Scarlett: I... I never really loved Ashley.
Rhett Butler: You certainly gave a good imitation of it, up till this morning. No Scarlett, I tried everything. If you'd only met me half way, even when I came back from London.
Scarlett: I was so glad to see you. I was, Rhett, but you were so nasty.
Rhett Butler: And then when you were sick, it was all my fault... I hoped against hope that you'd call for me, but you didn't.
Scarlett: I wanted you. I wanted you desperately but I didn't think you wanted me.
Rhett Butler: It seems we've been at cross purposes, doesn't it? But it's no use now. As long as there was Bonnie, there was a chance that we might be happy. I liked to think that Bonnie was you, a little girl again, before the war, and poverty had done things to you. She was so like you, and I could pet her, and spoil her, as I wanted to spoil you. But when she went, she took everything.
Scarlett: Oh, Rhett, Rhett please don't say that. I'm so sorry, I'm so sorry for everything.
Rhett Butler: My darling, you're such a child. You think that by saying, "I'm sorry," all the past can be corrected. Here, take my handkerchief. Never, at any crisis of your life, have I known you to have a handkerchief.
Scarlett: Rhett! Rhett, where are you going?
Rhett Butler: I'm going back to Charleston, back where I belong.
Scarlett: Please, please take me with you!
Rhett Butler: No, I'm through with everything here. I want peace. I want to see if somewhere there isn't something left in life of charm and grace. Do you know what I'm talking about?
Scarlett: No! I only know that I love you.
Rhett Butler: That's your misfortune.
[Rhett turns to walk down the stairs]
Scarlett: Oh, Rhett!
[Scarlett watches Rhett walk to the door]
Scarlett: Rhett!
[runs down the stairs after Rhett]
Scarlett: Rhett, Rhett!
[catches him as he's walking out the front door]
Scarlett: Rhett... if you go, where shall I go, what shall I do?
Rhett Butler: Frankly, my dear, I don't give a damn.
[Rhett walks off into the fog]
Scarlett: Oh, no! No, you're wrong, terribly wrong! I don't want a divorce. Oh Rhett, but I knew tonight, when I... when I knew I loved you, I ran home to tell you, oh darling, darling!
Rhett Butler: Please don't go on with this, Leave us some dignity to remember out of our marriage. Spare us this last.
Scarlett: This last? Oh Rhett, do listen to me, I must have loved you for years, only I was such a stupid fool, I didn't know it. Please believe me, you must care! Melly said you did.
Rhett Butler: I believe you. What about Ashley Wilkes?
Scarlett: I... I never really loved Ashley.
Rhett Butler: You certainly gave a good imitation of it, up till this morning. No Scarlett, I tried everything. If you'd only met me half way, even when I came back from London.
Scarlett: I was so glad to see you. I was, Rhett, but you were so nasty.
Rhett Butler: And then when you were sick, it was all my fault... I hoped against hope that you'd call for me, but you didn't.
Scarlett: I wanted you. I wanted you desperately but I didn't think you wanted me.
Rhett Butler: It seems we've been at cross purposes, doesn't it? But it's no use now. As long as there was Bonnie, there was a chance that we might be happy. I liked to think that Bonnie was you, a little girl again, before the war, and poverty had done things to you. She was so like you, and I could pet her, and spoil her, as I wanted to spoil you. But when she went, she took everything.
Scarlett: Oh, Rhett, Rhett please don't say that. I'm so sorry, I'm so sorry for everything.
Rhett Butler: My darling, you're such a child. You think that by saying, "I'm sorry," all the past can be corrected. Here, take my handkerchief. Never, at any crisis of your life, have I known you to have a handkerchief.
Scarlett: Rhett! Rhett, where are you going?
Rhett Butler: I'm going back to Charleston, back where I belong.
Scarlett: Please, please take me with you!
Rhett Butler: No, I'm through with everything here. I want peace. I want to see if somewhere there isn't something left in life of charm and grace. Do you know what I'm talking about?
Scarlett: No! I only know that I love you.
Rhett Butler: That's your misfortune.
[Rhett turns to walk down the stairs]
Scarlett: Oh, Rhett!
[Scarlett watches Rhett walk to the door]
Scarlett: Rhett!
[runs down the stairs after Rhett]
Scarlett: Rhett, Rhett!
[catches him as he's walking out the front door]
Scarlett: Rhett... if you go, where shall I go, what shall I do?
Rhett Butler: Frankly, my dear, I don't give a damn.
[Rhett walks off into the fog]
Frankly, my dear, I don't give a damn.
(¿are you sure Rethh Butler?)
miércoles, 27 de octubre de 2010
Feliz
Hoy tengo un libro nuevo
que gane en una apuesta
tuve una cena linda
en un lugar lindo
con una mujer linda.
Hoy tengo un libro nuevo
hoy soy feliz.
Pero la felicidad no es una constante
es tan solo un impulso químico en tu cerebro
que explota
un déjà vu que te persigue por horas
hasta que al final
rendido
se extingue.
sábado, 8 de mayo de 2010
Si fuera mujer
Esa ceja levantada. Esa sonrisa ladeada. Esa mirada entre burlona y romántica. Ese imagen de enamorado desesperado y de amante sin escrúpulos. Así imagino a Gable. Si fuera mujer, seguramente me hubiera casado con el.Yo no tengo padre, es decir, aún cuando lo tengo, me he criado desde pequeño sin la presencia de una figura paterna. Resulta algo difícil explicar cómo fueron esos días, pero en reemplazo de un padre biológico al cual supongo no le importaba mucho mi existencia (a pesar que ambos llevamos el mismo nombre y apellido que nos identifica y me marca), tuve tres padres no biológicos que me brindaron todo el cariño que necesité: mi hermano y mis tíos Javier y Fico.
Ellos llenaron durante mi infancia la necesidad de afecto que mi corazón de chicuelo requería con sus juegos y mis risas. Quizá alguno fuera más duro que el otro, pero entre los tres construí la idea de la figura paterna que necesitaba. Entre los tres y alguien más.
Se llamaba Clark Gable y lo había descubierto actuando en Gone whit the Wind (Lo que el viento se llevó) en una versión en castellano que en alguna ocasión pasaron por la televisión local. Tenía en aquel entonces cerca de 8 o 10 años pero bastó aquella oportunidad para se presantese una fijación en mi por el que me hizo dudar de mi sexualidad por un instante.
Había algo en su mirada, en el tono de su voz (entonces en castellano), en la manera como levantaba esa ceja, en la forma como escondía su afecto detrás de una apariencia de hombre-que no-sufre frente a los coqueteos de Scarlett O'Hara en la película. Simplemente sucumbí ante el y lo declaré como mi modelo a seguir. El amor era de esa manera y no existía otra forma de comportarse que la del mítico Rehtt Butler en Lo que el viento se llevó. Había que guardar cuidado con las mujeres, pues estábamos prestos a ser víctimas de los desvanes y veleidades de su caprichoso corazón.
Fueron tiempos duros en los que me dediqué a ocultar mis sentimientos y a ensayar una sonrisa ladeada y una ceja levantada en actitud irónica, que finalmente se instaló como parte de mi personalidad sin que hasta la fecha pueda expurgarla de mi rostro. Pero yo no era Rehtt Butler y mi vida no era Lo que el viento se llevó, de modo que los años se encargaron de hacer que me diera cuenta de ello, pues mi manía de ocultar mis sentimientos y responder de modo burlón a cualquier situación en que estuviesen a punto de ser develados, me trajo más de una experiencia desagradable y triste que no es del caso comentar por ahora.
Baste decir que adopté el comportamiento pero yo no era el tipo. Y no había quizá más distancia entre Rehtt Butler y yo que la que existe entre un dinosaurio y un ratón. Está demás decir que yo no era el dinosaurio. Se dice que Marilyn Monroe estuvo siempre enamorada de el y que este a su vez fue el único hombre que no sucumbió ante los encantos de esta rubia debilidad (a pesar de la disposición de la rubia).
Su encanto y esa disposición de sus cejas al mirar trascendían las fronteras y los sexos. Se dice que Adolfo Hitler era su ferviente admirador, al grado que durante la Segunda Guerra Mundial (donde Gable combatió) ofreció una recompensa a quien lo capturara vivo y lo llevara ante su presencia.
Años después, luego de muchas lecturas (que incluyó la versión original de Gone with the wind) y muchas películas de Gable, de su personaje sólo me quedó la disposición de mis cejas y alguno que otro comentario sardónico que de cuando en vez escapa de mi cuando hablo, ajeno a mi voluntad y a mi control. He perdido más de una amistad y alguno que otro amorío por esa disposición de la ceja y aquel comentario burlón. Y en mas de una vez se me ha ido el corazón con el.
Mi madre me suele contar que mi padre era (es) un hombre muy apuesto. Debió ser demasiado apuesto, puesto que se casó con el a la tierna edad de 14. A veces imagino que debió haber sido una especie de Clark Gable de su época. Yo hubiere requerido un padre distinto, quizá mas parecido a Michael Landon en el papel de Charles Ingalls, en vez del actor de Lo que el viento se llevó.
Pero lo que si no tengo dudas es que de ser mujer, me hubiere enamorado sin remedio de el. No seria quizá como como Marilyn Monroe, pero me hubiere gustado ser como Carole Lombard que fue el amor de su vida y cuya muerte sumió a Gable en tal depresión que se enlistó en la armada para combatir a Hitler (quizá sin saber que Hitler no tenía ningún ánimo de combatir contra el).
Y probablemente me hubiere mirado de frente, hubiere ladeado su sonrisa, arqueado esa ceja y con la voz más sardónica del mundo hubiere hundido sus ojos negros en los mios, respondiendo con la única expresión que los labios de Rehtt Butler podía pronunciar frente a una solicitud de perdón de alguien a quien amaba hasta el delirio:
"Querida, eres tan inmadura. Crees que al decir lo siento todo el pasado puede corregirse"
Y luego, después de unos minutos de silencio y mi desesperada confesión de amor y mi actitud de espanto ante la inminencia de su partida y mi inevitable soledad ("Where shall I go? What shall I do?"), aún cuando su corazón correspondiera al mío, hubiere respondido con esa frase invencible del personaje de aquella película que lo coronó como mi ídolo y mi perdición:
"Frankly, my dear, I don't give a damn"
(Francamente querida, me importa un bledo)
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