Mostrando entradas con la etiqueta pato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pato. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de abril de 2012

No sé que es peor

Honestamente, no sé que es peor
esperar algo que ansías que llegue
(y no llega)
o tener la convicción de que ese algo
ya no llegará más.
Duele.

domingo, 22 de enero de 2012

Suddenly

Llega un momento en que arribas a la conclusión que todas tus marchas y contramarchas, esa suma de eventos que un día te forzaron a emigrar a la montaña más alta, hacen que de pronto, te des cuenta, suddenly, que todavía es posible volver a soñar. 

domingo, 27 de noviembre de 2011

...

Dijiste te extraño de una manera tan espontánea
que hiciste que al acto sintiera también esa necesidad de ti:
de tu aroma inconfundible (debí traer un frasco)
de tu cabello (peinado como en aquella foto)
de tus manos y pies perfectos
de aquellos inconfundibles puntitos negros que llamamos pecas.
Del calor de tu cuerpo
tus piernas delgadas
tu talle ajustado
en suma, de ti, material y mundana.

martes, 2 de noviembre de 2010

El Secreto De Sus Ojos

-Seguís vivo –dijo ella. Su voz pretende mostrar reproche, pero irradia felicidad.
-Sí-responde agitado. Tengo que hablar con vos.
Ella lo observa sin comprender. Luego su rostro se ilumina y parece entender algo.
-Les traigo café, doctora –pregunta un muchachito, interrumpiendo.
-Ándate, nene –responde sin siquiera mirarlo. Luego hace una pausa. Va a ser complicado –advierte.
-No me importa –contesta el.
Su semblante se queda helado por unos segundos: uno, dos, tres. Luego sus ojos sonríen. Toda ella sonríe.
-Cerrá la puerta –ordena.

Ya conozco el secreto de sus ojos ¿cuál es el secreto de los tuyos?

lunes, 25 de octubre de 2010

Hoy me acorde de ti, Benedetti

TÁCTICA Y ESTRATEGIA

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

domingo, 24 de octubre de 2010

Ojos

Ya sé
cuál es el secreto de sus ojos
¿cuál es el secreto de los tuyos?

jueves, 9 de septiembre de 2010

Diario de un perro azul (XV)

Me encuentro en esos días
de cambios que sin embargo quisieras
que permanezcan idénticos, inamovibles a diario
everyday
y sin embargo soy consciente que me preparo
para cambios en mi vida.
Cambios como tu presencia
que ahora de pronto deja de ser esa presencia
para convertirse en algo cotidiano
como esas personas que pasan a diario
y las ves y no no las miras.
Lo malo de todo esto es que yo no te miro
pero te quiero ver
yet.
...
...
Repito
estoy en día de cambios
mudando de piel
intentando adaptarme a una distinta
quizá más dura o algo más escamosa que me permita sentirme protegido
(cómo envidio a las tortugas en momentos como éstos).
...
...
Pero lo cierto es que quiera o no ya estoy en esos días
y tú también lo estas
tú por tu lado
y yo por el mío
cada uno cogiendo un camino distinto.
Tú, lógico, el tuyo.
Yo, ilógico, el mío.
Tú aferrándote a tu seguridad
yo a mi sentido benefactor humano.
Ambos cambiando al unísono
por propia decisión
quizá también por algo de cobardía -por qué no decirlo
quizá renunciando a una felicidad ilusoria
pero renunciando al fin y al cabo.
¿Sabes que me preguntaba cuando te ví aquél día?
¿Y si ella es?
Y una vez más intentaba decifrar el misterio de las astillas
de calles hundidas
(mucho Daniel F)
en tu mirada, en tus pupilas
que parecían contener mi esperanza y la tuya.
¿Será ella? -pensaba.
Y mientras pensaba eso, iba pensando a su vez que quizá, tan sólo quizá
también tú pensarías
¿Será él?

Diario de un perro azul (XIV)

Me quedo con una canción de Sabina
cuya letra seguro ya no recuerdas
pero que representa mi historia
(que es también la tuya, ahora)
me quedo con el olor de tu cabello sobre mi almohada
con el enigma de tu aroma que nunca sabré
me quedo con aquel regalo (verdaderamenre especial o único)
que me trajiste de aquel viaje
me quedo con el sonido de tu risa
tu alegría
tu manera de iluminar mías días
perfectos y grises
siempre los mismos días
me quedo con el tono oscuro de tus párpados
que parecían pintados desde siempre
me quedo con tus extremidades pequeñas
que jamás pude observar con detenimiento
me quedo con tus travesuras y tus desvaneos
con tus ojos inmensos que me atravezaban
con tus arcaísmos
con tus frases dichas a medias y proverbios citados al revés
me quedo con patifaz en el corazón y mi recuerdo
tu te quedas con el verdadero sobre tu mesa.
Me quedo con alguna que otra desvelada
con el recuerdo de tus ojos inmensos y enrojecidos
me quedo con el tronar de los huesos de tu cuerpo
(esas malditas manías)
con la manera cómo te mordías la boca
con tus "señitos" tan encantadoramente provincianos y hogareños
me quedo con latas de atún sin comer
con la canchita que compramos en demasía aquel día
con esa película que no llegamos a ver
y espero que puedas verla algún día
me quedo con todas las preguntas que jamás te hice
con todas las respuestas que jamás encontré en tu mirada
me quedo con eso y con mucho más.
Me quedo con todo y parto a un viaje muy largo
del que quizá nada pueda esperar (ahora).
Pero me quedo con todo lo ya nombrado
Lo que se da no se quita.
Te devuelvo sólo dos cosas
te devuelvo tus pecas y tu corazón.

Chao número X

Le dijo chao
ya perdió el número
no se si fue el cuatro, el número 3 (cual Benedetti)
o quizá uno posterior
e irremediable
En todo caso lo llamaremos
el número X.
Pero le dijo chao
La miró a los ojos de frente
esos ojos mezcla de gato y venado
(nunca supo que más)
y pronunció una sentencia que ambos desde ya conocían.
No la dictó ningún Juez
no hubo necesidad de actos de apertura
ni de instrucción
ni de nada que se le parezca
se respetaron las garantías del debido proceso
las partes tuvieron su oportunidad de exponer sus argumentos
no hubo confrontación de pruebas
apenas un simple careo que duró cosa de cinco minutos
tampoco se llegó a conciliación
mucho menos desistimiento
o cualquier forma atípica de conclusión del procedimiento.
Nadie impugnó el mandato que se dictó
quizá si alguno lo quizo, eso nunca se sabrá
no se ha presentó ni un recurso de apelación o nulidad hasta la fecha
los plazos eran perentorios, no importa acá la verdad material
no existe verdad material para la realidad, quizá sí para los sentimientos
simplemente se dictó una sentencia que las partes aceptaron
con la cabeza gacha.
Y parecía una escena pintada
de la novela El Proceso de Kafka:
de pronto el Guardían que custodió esa puerta durante tanto tiempo
esa puerta por la que ambos intentaron en vano pasar
por la que aguardaron hasta perder finalmente la esperanza
(y volverla a ganar tantas veces, tantas, honey)
les fue cerrando en las narices mientras con voz atronadora
les respondía a la pregunta lanzada de por qué nadie más intentó cruzar por ella:

"Nadie podía intentarlo, porque esta puerta estaba reservada solamente para ustedes.
Ahora voy a cerrarla"

Se agolpan las tristezas

Tengo una nostalgia
que no me puedo sacar del pecho
sé como definirla pero no me animo a decirla
o denominarla por este medio.
Me gusta más llamarla nostalgia
aunque sé bien que no se trata de nostalgia
sino mas bien de un estado de ánimo diferente.
En otros tiempos me hubiera sentido imbatible
frente a ella:
uno de los titanes enfrentando feroz a los dioses del Olimpo
luchando una batalla perdida
pero luchando
siempre luchando
(he luchado en tantas ocasiones batallas que todos me decían perdidas)
No honey, no he perdido de pronto las ganas de luchar
hoy siento de pronto se me ha llenado el alma de una profunda nostalgia
que me impide seguir avanzando por el mismo camino
camino de dos que se vuelve de uno
me he quedado sin ojos de tanto mirar tus ojos inmensos y líquidos
mi cuerpo se ha quedado sin pecas por sabor del agua salada del mar.
Otrora, en otros tiempos quizá no muy lejanos fui propietario
ahora soy un simple vagabundo errante
un trotamundos sin pocesiones, ni objetos de valor
con una tarjeta de crédito en el bolsillo (quizá ya caducada)
y un corazón en el pecho que -a mi pesar-
todavía late en el mismo sentido y latitud.
Repito: de pronto siento que se me agolpan las tristezas
tengo algo en el pecho cuya definición conozco
pero prefiero denominarla nostalgia.

Nostalgia (del griego clásico: νόστος "regreso" y ἄλγος "dolor")
describe un anhelo del pasado.
La nostalgia es el sufrimiento de pensar en algo que se ha tenido
y que ahora ya no se tiene.

aun

Ya no sé si espero una respuesta
que presiento nunca llegará
o la conformación de la sospecha que siempre tuve
en todo caso, espero, aun.

aun.
(Del lat. adhuc).
1. adv. t. todavía (‖ hasta un momento determinado).

domingo, 5 de septiembre de 2010

Sueño

Hoy soñé contigo
por primera vez.
Como decía Pizarnik
la noche se convirtió de pronto
en un aullido de lobo.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Manos y manitos

Ayer descubrí que dos manos
también pueden hacer al amor
la mente puede decir que no
¿pero quién controla los impulsos arrítmicos del corazón?

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Diario de un perro azul (XII)

No puedo escribir bien
ni pensar con claridad
Me han prohibido el café pero de algo tiene que morir el ser humano.
Llevo puestas tus medias polar que me obsequiaras, abrigan mis pies, también mi corazón y mi alma. Ternura sería la palabra.
Repito, tengo la fime convicciónde bucarte. La sola idea me hace senri radiante. Yo vuelvo. De verdad que vuelvo. Yo sabré llegar,
en su momento oportuno o no.
Los párpados se me cierran, me voy a dormir. Soñaré quizá con un a granja de patos de picos pintados corriendo tras de mi.

lunes, 30 de agosto de 2010

Noche, piano y manos

¿Recuerdas aquella noche?
Tú tocaste mi mano, yo la tuya
primero las rozamos
con algo de rubor
hasta finalmente nos animamos a entrelazarlas y fundir tus pequeños dedos con los míos.
Luego salimos a dar una vuelta por los alrededores del restaurante.
Mis manos sudaban a borbotones, el botones parecía sorprendido de que dejemos olvidado el auto.
El corazón me daba brincos en el pecho. el pianista te dedicó una canción cuando volvimos a la mesa:
"chiquitita tell me whats wrong
you're enchained by your own sorrow
in your eyes there is no hope for tomorrow
how I hate to see you like this
there is no way you can deny it
I can see that you're oh so sad so quiet"
"Me alocas", dijiste de pronto.
Yo, como si la cosa más natural respondí: "Era lo previsible".
¿Estará todavía el mismo pianista tocando la misma melodía y la misma tonada frente a la misma mesa?

Diario de un perro azul (XI)

Lección aprendida: ni tú ni yo fijaremos a partir de hoy términos o plazos perentorios. El tiempo definirá.
Todo es posible, cerrar una historia de lejos, continuarla o iniciar una nueva y distinta (eso lo aprendí hoy). Dos palabras bien escritas pueden alcanzar el orgasmo y hacer el amor.
Las cosas son como son, si vienen, vienen; si van, por el contrario, simplemente se van.
Si debo de esperar espero, ya bastante osado fue de mi parte andar presionando como dije en un blog antiguo, tu y yo ya no estamos para presiones, a mi edad y tus años.
No será pues el tiempo un impedimento que estropee más este asunto, sino una especie de doctor sabio que sabrá ubicar primero la enfermedad y luego diagnosticar la cura.
Yo el día de hoy me he sentido particularmente contento, he reído como hace mucho no lo hacía (con tacones y a lo loco, diría Almodóvar), he disfrutado de una agradable compañía que bien me hacía falta, he hablado de ti (por fin), de mi, del mundo, de las impresiones y de los pintores impresionistas (que adoro), de las cosas buenas y malas de las oquedades en el corazón de los seres humanos. Me he leído un libro de Orwell que ahora esconderé bajo los pliegues de mi saco. No tengo auto y soy feliz pensando en la horas que robarle en el bus al sueño y la lectura.
De pronto soy feliz.
Hoy me he tomado un café a espaldas de mi médico y sus recetas de loquero institucionalizado. Será pues a partir de este momento, éste mi único espacio de reflexión, donde me sentiré en libertad para gritar de modo desaforado y profundo. Donde esperaré un tiempo -pero bien sabes que los tiempos no son eternos- y luego abriré los brazos y esperaré -sabes también que no hay espera que dure 100 años-.
Y será como mi jardín secreto, como mi ponceana macho sin flores (con sus alambres y púas), como ese viejo árbol de naranjas del que me hablaste alguna vez (¿minguito?), como mi ilusorio e inaccesible plantación de granadillas, como mi caballito de madera esperando mi retorno. Como todos esos sueños robados que noche a noche juguetean susurrándole galimatías de mi corazón.

Un corazon que se abre, una puerta que se cierra

Descuida. No pretendo escribir un mensaje cifrado en este apartado. Tampoco pretendo alzarmecomo el inventor de esta frase que no pertenece sino a un capítulo de una antigua novela de Albújar.
No olvides que la puerta que abriste permanece abierta, eres tú responsable de ella, de su tosca madera tallada, de sus tonos marrones y oscuros que la hacen lucir terriblemente adusta, tremendamente bella, como la mesa aquella que tienes en tu comedor y que, ambos, amábamos.
No te olvides que es por ti que permanece aún abierta. Al igual que el Principito, eres responsable de tu puerta, de mantenerla abierta o cerrada.
Indica tú cuando debo abrir de par en par esa puerta o cerrarla definitivamente en mi corazón.

Dicccionario de fechas y términos extraños

Patuleco: Extraña combinación de pato casero y quizá algo clueco. Si llegué a entender bien dícese de aquel animal que a pesar que grazna con toda la energía del mundo presente un problema en la región posterior de las patas que no le permite moverse con fluidez.

Patifaz: Suena a super héroe. A super pato liberado que busca la salvación de los menos necesitados. Quizá se una derivación de patuleco, solo que mas elaborado, mas perfecto, mas volado y osado. Mas tierno.

Marrulenco: He olvidado algo (no es novedad en mi) el significado de esta palabra. Su origen se me asemeja a un macarrón pero definitiva se asemeja a un animal con algún defecto congénito o algo similar. Allí va la ternura en todo caso: al marrulenco no se suele matar, se convierte en parte de la familia... un marrulenco más.

Pato con pecas: Extraña combinación de palmípedo con graciosas escamaciones en el pico. Suele graznar alegremente los días de sol y ponerse algo triste algunos días específicos de cada mes (cada 30 días). Tiene un gracioso trajín, le gusta morder objetos y un caminar que lo diferencia de los demás. Su tamaño, por lo general, varía entre los más pequeños de su tipo pero no por eso lo hace menos especial. No es el mejor combinando zapatos y carteras pero eso es lo de menos. Eso se corrige, lo que hay en el corazón, no.

05.08.2010: Día en que la necesidad pudo más que cordura. Día donde todo inicio. Donde le dijiste hola a tus sentimientos y echaste por un fucking tubo a la razón. Día donde prometiste ser feliz aunque luego, en el camino (siempre esta el camino) te arrepentiste.

17.08.2010: Fecha memorable. Quizá tu no eres de las personas que piden las cosas pero esta vez la pediste, pediste y yo acepté. Dijiste, que tenga fecha retroactiva hasta el 05, y así fue efectivamente . Yo soy malo para las fechas y otras cosas, pero por una extraña razón que desconozco y va más allá de mi, tengo ambas insertadas en mi cabeza, como esos pos it que uno cuelga al lado del ordenador para no olvidar algo. Y no lo olvido.

Chirimolla cumbe: Fruta grotesca que a veces pienso pesaba más que tú. Esta demás decir que se agotó en un día. No sé como la trajiste pero lo cierto es que llegó hasta a mi.

Piedra tallada: La extraño más que nunca. Imagino que la tienes guardada en algún rincón de tu desordenada habitación. Te dije: única y especial y cumplió todos los requisitos. Omití el tercero (no era costoso), sino que me haga sentir especial. Y cumplió su cometido.

Medias polar: Las tengo ya puestas. Abrigan como no te puedes imaginar. Nunca había imaginado la posibilidad de que los pies pudieran dejar su estado natural y frío.

28.08.2020 Como dije soy malo para las fechas pero aquí termina esta breve historia, a lo Sabina, a lo loco. "Lo nuestro duró, lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks". No obstante aún quedan algunos cuantos días, la fecha de cita (y mi partida de acerca) y yo todavía espero la respuesta definitiva.
Espero.