¿Para qué negarlo?
Vivimos una realidad que no existe más que en tu imaginación y mis sueños.
Dos motitas de polvo que intentaron volar.
No fear. Ya no.
domingo, 10 de junio de 2012
viernes, 8 de junio de 2012
Hoy es un día blue
Hoy es uno de esos días en que no quiero salir de mi habitación sino hasta que todo el rocío se haya terminado de evaporar de mi rostro. Uno de esos días en que desearía tomar una pastilla, dos, tres, cerrar los ojos de golpe y despertar del sueño que he venido soñando.
Hoy es un día de persianas bajas, de cortinas corridas, de oscuridad forzada, uno de ésos en los que te agobia una tristeza infinita cuyo significado conoces y te niegas a aceptar.
Hoy es un día en que desearía que de pronto esos dedos marcaran mi número telefónico que desconocen, oír tu aló desfalleciente, como un pétalo raído, un camaleón extinto al otro lado de la línea.
Hay días en que le faltan tonalidades a tu paleta para dibujar el escenario donde transcurre tu vida, como decía la canción, para pintar tu sonrisa.
Hoy es un día blue, infinitamente blue. No hay prisa.
Hoy es un día de persianas bajas, de cortinas corridas, de oscuridad forzada, uno de ésos en los que te agobia una tristeza infinita cuyo significado conoces y te niegas a aceptar.
Hoy es un día en que desearía que de pronto esos dedos marcaran mi número telefónico que desconocen, oír tu aló desfalleciente, como un pétalo raído, un camaleón extinto al otro lado de la línea.
Hay días en que le faltan tonalidades a tu paleta para dibujar el escenario donde transcurre tu vida, como decía la canción, para pintar tu sonrisa.
Hoy es un día blue, infinitamente blue. No hay prisa.
jueves, 7 de junio de 2012
Mensaje oculto en una botella 6
Para poder caminar, es necesario dar un primer paso antes.
Yo di uno.
¿Darás tú el siguiente?
Yo di uno.
¿Darás tú el siguiente?
lunes, 28 de mayo de 2012
Feliz 28 (carta abierta)
A ti.
Hoy es 28 y vienen a mi memoria tantas momentos lindos: el libro que me leíste por primera vez, tus cassettes de música clásica, la ocasión en que aseguraste que te casarías con Richard Clayderman, el cuento del cohetecito que parecía no tener fin. Te recuerdo luego con tus libros sobre las pirámides, ganímedes, la reencarnación.
Quizá nunca te lo haya dicho con todos sus letras, pero mi vida ha sido una constante búsqueda de modelos. Tú has sido uno de ellos. Recuerdo cuando posaba mis pies -pequeños- en los tuyos y girábamos por la pequeña sala de la casa al compás de la música clásica. Te recuerdo cuidando de nosotros, siempre la hermana mayor que nos llevaba al colegio cogidos de la mano. Te recuerdo con tu uniforme gris, tu cabello rizado, tu sonrisa que siempre me sacaba al final otra igual aunque me esforzara en parecer muy serio.
Luego me hice mayor. Te recuerdo a Cecilia y a ti unidas, siempre amigas, atormentándome con sus acechanzas, con sus bromas, haciendo la parodia de la voz de nuestro perrito oso que me ponía en ridículo constantemente. Te quedaste en medio de dos varones que ni siquiera saben bien como hacerla de amigos. Yo perdí a la que fue la compañera de mis juegos, pero tú, perdiste algo más valioso: a ti se te marchó una amiga.
Es gracioso cómo con el paso del tiempo te vas dando cuenta que algunas rasgos de tu personalidad, que cuando chico apenas eran una sutil característica, se van agudizando. Nos volvemos más viejos, engreídos, excéntricos. Nuestro cabello se va tiñendo de canas, nuestros cuerpos cambian, pero en el fondo todavía somos los mismos.
A veces la vida se convierte en algo diferente a cómo la soñamos. Es algo que te das cuenta mientras te vas haciendo adulto. Es el primer indicio de que te estas volviendo viejo.
Desde lo de Cecilia he pensado que la vida es un regalo, que se le niega a algunos para que otros aprendan de esa lección. Y me ha obsesionado la idea de trascendencia, de legado. De hacer algo realmente significativo con mi vida de modo que las generaciones posteriores pueden encontrar siquiera una huella de mi pasado. Como consecuencia de ello, he querido ser artista, investigador, me he esforzado en conseguir, inútilmente el éxito.
Hace no mucho tiempo veía en la televisión un programa en el que se filmaba a jóvenes matrimonios durante toda la etapa del embarazo de la mujer hasta su alumbramiento. El último capítulo, cuando llegó el momento del parto fue revelador. Se trató de un parto doloroso que demoró más de 14 horas. La muchacha tenía lágrimas en los ojos, maldecía, rechinaba los dientes. Renegaba incluso del momento en que quedó embarazada. Luego se dio el milagro. Vi sus ojos: ahora lloraba de una manera diferente. Cargaba a su pequeño hijo en brazos y comprendí que tenía ante mi la respuesta a mi constante búsqueda de trascendencia: la oportunidad de moldear una nueva vida y hacerla mejer que tú, que yo, que nosotros.
No te dejes engañar por el nombre de este blog. Respeto a los que piensan diferente, pero la vida es un gran regalo para el que la elige. Tu vida, hoy, es una gran regalo porque tú también has decidido optar por ella.
Y el solo saberlo, me llena, al igual que el disco de Clayderman que motiva este post, de esperanza.
Y el solo saberlo, me llena, al igual que el disco de Clayderman que motiva este post, de esperanza.
domingo, 27 de mayo de 2012
Not As a Stranger
¿Eres tú? ¿Soy yo?
¿O es simplemente que cada día que pasa el destino nos coloca más lejos? No hay necesidad de distancia. Hay un muro invisible que separa tu cuerpo del mío. Y no seré un extraño. Pero tú no deberás serlo, tampoco.
sábado, 26 de mayo de 2012
Prefiero estar despierto mientras los demás duermen
No puedo dormir. Mejor dicho no quiero. Prefiero estar despierto mientras los demás descansan y pensar que estoy solo porque es de noche, porque tengo insomnio, porque siempre me desvelo y encontrar mil y un excusas que sirvan para acallar la verdad.
No puedo dormir. Mejor dicho no debo. Prefiero escribir, dar manotazos de ahogado, ver alguna película, una vez, luego dos, después tres hasta que los ojos se cierren. Hasta que la cabeza me quiere estallar del cansancio.
No puedo dormir. Mejor dicho no todavía. Aún no termina la noche, todavía no comienzan a cantar los pájaros. En unos minutos más llegará el día. Mi vecino de al lado tomará un baño, la pequeña de enfrente llamará a gritos a su madre, llegará el camión de la basura, la ciudad entera comenzará a despertar.
Y yo cerraré los ojos, me arroparé en la cama e intentaré soñar ese sueño que día a día persigo y jamás alcanzo.
Oído al pasar
Oído al pasar:
Sujeto 1: "Te digo algo, después del amor, viene el arrepentimiento"
Sujeto 2: "¿Y que ocurre cuando después del arrepentimiento viene el amor?"
Sujeto 1: "Te digo algo, después del amor, viene el arrepentimiento"
Sujeto 2: "¿Y que ocurre cuando después del arrepentimiento viene el amor?"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

