lunes, 28 de febrero de 2011

Temor

Algo se movió en mi
y sentí un sobresalto.
Temo que exista algo
que te desplace
que movilice tu existencia de la mía.
Temo quedar a merced del vacío
del ulular del viento.
Temo convertirme
en un aullido de lobo solitario
temo cantarle desaforado
a la obscena a la luna
al mar, a las estrellas
al viento, a la noche.
Temo acostarme
y no soñar mas
Ese es mi mayor espanto.

SILENCIO

Hace días que no publico nada
en este espacio
que declare mio
como quien realiza una declaración de derechos
como quien asigna una titularidad
(al estilo Law & Economics)
hace días que no me pronuncio
que no cuelgo aquí un manifiesto
que no hago ostensible
mi irreductible libertad.
Hace días que no soy yo.
Me miro al espejo y me doy cuenta
-con espasmo-
que me convierto en alguien distinto
quizá parecido a ti y lejano de mi esencia.
Llámame simplemente silencio.
Es el nombre con que me he bautizado en estos días.

martes, 1 de febrero de 2011

Aquí

Es mas de la una de la mañana
aún continuo en el trabajo
probablemente tenga para mucho rato más aquí
debería estar desanimado
y sin embargo, soy feliz.
Hay algo de felicidad
en el simple hecho se sentirse, hoy, aquí.

lunes, 31 de enero de 2011

Debí saber

Debí saber que no fuiste tú
debí
debí.
Debí presentirlo desde el inicio
olerlo en el ambiente
como un lobo huele su presa
antes de la cacería.
Debí percibir los cambios en las mareas
y en la luna
que presagiaban una realidad distinta
a la que se me mostraba
debí
debí
y todavía debo.
A riesgo que ya se demasiado tarde.
Nunca es demasiado tarde.
Not yet.

domingo, 30 de enero de 2011

Sometimes Bonita (de Javier Sicchar)

Me gustó esta entrada de mi buen amigo Javier y por eso la publico:

Refugios Despilfarrados: Sometimes Bonita

Sometimes Bonita
Nos sentamos frente a frente y ella me pide una canción, rebuscamos varias, y ella que le gusta cantar apalude, a veces baila. Tenemos poco tiempo los jueves, así que buscamos la forma de pasarla bien, de recordar este día cuando el viernes se estire. Ella me deja escuchar una que otra canción, pero este es su día, hay que inventar, no podemos repetir. Yo le digo algunas veces podemos olvidarnos de todo.

***

Cuando se despierta escucho su voz, y me cuenta cosas, yo intento dormir un poco más, me subo las frazadas e intento soñar con algo, pero ella sigue sentada a mi lado, despeinada con ese cabello largo y castaño que a veces no le gusta amarrar, y sus pestañas erguidas heredada de sus antiguos, insiste en seguir contándome algo. Es tarde, o muy temprano, qué más da, ella quiere comenzar ya (todo el domingo que nos espera).

***

Yo le dije, escucha esta canción, ella no quería, cruzó los brazos y me dijo, estoy amarga, yo le di un beso en la frente, y ella volteó el rostro mirando hacia cualquier parte. Cada vez que la veo rebelde, prefiero sonreír, prefiero no hacerle caso. Busqué la canción, alcé el volumen, ella seguía en la misma posición, aunque de reojo observaba. Cuando volvió a mirar yo le di dos besos en cada ojo, a veces te pareces a mí, y ella movía la cabeza al son de esa canción que no quería escuchar, sonreía, sonreía. Así es, algún día, quizás la vuelvas a cantar o te la canten, mientras tanto aplaude conmigo hija.

Escribir (de Jorge Rodriguez)

Me gustó este enlace de mi buen (y lejano) amigo Jorge.
De modo que también lo hago mío y lo comparto con ustedes:

Escribir
Uno escribe porque algo le jode, porque algo tiene dentro de su mente que quiere expulsar, aunque no sabe realmente qué. Uno escribe para darle sentido a su vida, para ordenar el caos que lleva adentro. Uno escribe para vengarse de la realidad y embellecer su existencia. Uno escribe para no morir, para tener la sensación “ilusoria” que derrota al tiempo y la muerte. Uno escribe porque es una necesidad que nace de la desilusión de la vida. Uno escribe porque admira a un puñado de escritores que escribieron libros que aún te provocan admiración y que quieres imitar (aun cuando suene a una utopía). Uno escribe porque el tiempo pasa raudo y tienes que dejar tu huella, tu marca que indique que pasaste por la vida. Uno escribe a veces sin motivo y solo por una pulsión de la mente y el cuerpo. Uno escribe para vivir aventuras, esas que son tan escasas en la vida diaria. Uno escribe para no enloquecer. Uno escribe por mil razones que nunca llega conocer ni racionalizar. Uno escribe por pasión. Uno escribe por soledad. Uno escribe por soñador. Uno escribe porque te gustaría que cuando mueras, alguien lea algún texto tuyo y lo haga soñar, reír y emocionarse. Uno escribe, finalmente, para darle un sentido a nuestra existencia.
Paren el mundo que acá me bajo: Escribir

Tu presencia me fastidia

"Tu presencia me fastidia
¿no puedes entender que deseo estar solo?"
Dije eso y ni bien terminé de decirlo
ya estaba arrepentido.
Me miró con sus ojitos tristes, avejentados, hermosos
me miró con reproche y en silencio.
No dijo nada:
encaminó sus pasos hasta la salida de la habitación
y cerró la puerta, lentamemente, como para no seguir molestando.
Me quedé solo, en mi habitación inmensa
con mis dotes de nisántropo y mi malhumor malsano rumeándome en la cabeza.
Ahora mi soledad me fastidia.
Perdón.