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domingo, 13 de enero de 2013

Corazón

Dices que tienes corazón, y sólo
lo dices porque sientes sus latidos.
Eso no es corazón... es una máquina,
que, al compás que se mueve, hace ruido.
Béquer. Rima LXXVII
 
Otro día de ésos en que no puedo dormir, en los que salgo a la calle a buscar eso que ni yo mismo sé, en las que regreso a casa con un vacío en el corazón, un hoyo grande en el pecho que me auyenta el latido.
Tenías razón, en el reino de Oz jamás sería el león. A lo sumo el muñeco de hojalata que lloraba por doquier, mientras tanteaba en su pecho el lugar donde debía albergar su corazón.
No soy nada
sin tu latido.

jueves, 19 de abril de 2012

Quisiera despojarme de ti

Quisiera despojarme de ti
de tu recuerdo
de tu impenetrable olor
de tu mirada que me persigue mientras duermo
del estridente sonido de tu sonrisa
de tus pies pequeños
tus manos pálidas
como si se trataran de prendas
que ya no pienso emplear.
Comenzaría descalzándome
con parsimonia
y por qué no, un poco de desdén.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Dios

Whenever I find myself growing grim about the mouth; whenever it is a damp, drizzly November in my soul; whenever I find myself involuntarily pausing before coffin warehouses, and bringing up the rear of every funeral I meet; and especially whenever my hypos get such an upper hand of me, that it requires a strong moral principle to prevent me from deliberately stepping into the street, and methodically knocking people's hats off - then, I account it high time to get to sea as soon as I can. This is my substitute for pistol and ball. With a philosophical flourish Cato throws himself upon his sword; I quietly take to the ship.
Herman Melville.

Dicen que te hable
sin intermediarios
ni blog.
Dicen que tú oyes
que nunca estás demasiado ocupado
a pesar que trabajas
sin vacaciones, ni feriados.
Dicen que no deje de creer en ti
que puedo dejar de creer
en todas las cosas menos
en tu existencia.
Pero hay días como hoy
en que no puedo conciliar el sueño
en que los recuerdos se apoderan de mi
en que me siento un renegado
en que me gustaría salir dando un portazo
buscar mi propio sustituto
para la pistola y la bala
cual Ismael
y hacerme a la mar.
Hoy, particularmente,
me gustaría verte
coger ese viejo bote
y que tú y yo nos hiciérmos a la mar.
Hay días en que se requiere
más que un milagro para calmar la tempestad.

Dices

Dices que no debo concebir el rencor ni el odio.
No lo concibo.
Ha nacido ya hace mucho tiempo.
A veces pienso que no se trata de eso.
La tristeza adopa muchas formas.
El dolor tiene mil caras.
¿Cuál es la tuya?

miércoles, 27 de octubre de 2010

El problema de algunas personas & blogs

El problema de algunos blogueros amigos o no tan amigos míos, es que presumen que las demás personas sentimos interés por su existencia, que nos mueve la curiosidad por saber de su vida, como quien lee las paginas de un diario.
Nada mas equivocado.
Los lectores tenemos ya bastante de nuestra mierda para interesarnos en el estiércol de otros.
Nos bastan nuestras propias cicatrices.
Se puede trascender sobre la base de la propia experiencia intentando hacerla universal, pero a nadie le importa si te abandono tu novia o si ayer leíste un libro que casi te hizo llorar.
No me cuentes el final de esa novela. No me des tus apreciaciones. No me cuentes tu vida. No.
Si quieres escribir, escribe pensando en los demás, escribe una historia, escribe un poema, vomita tus letras. Jamas lo hagas acerca de ti.
Si buscas terapia, una cura para tu corazón o una suerte de expiación personal, ve con el psiquiatra, el cardiologo o el cura.
Este no es el lugar para la gente insana que busca estar bien, sino para la gente de bien que busca acercarse a la insania
"Vomitas bien", me dijo un buen amigo un día.
Escribe con la viseras, jamas con el corazón.