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sábado, 9 de abril de 2011

No se si te has dado cuenta

No se si te has dado cuenta
pero los días pasan
y cada vez siento que te quiero
de manera menos rigurosa.
No se si te has dado cuenta
pero los días pasan
y de pronto te vuelves algo cotidiano
como esas series de actos
que acostumbramos a realizar todos los días:
comer, dormir, cagar...
No se si te has dado cuenta
pero a veces me despierto sobresaltado
luego de un sueño intranquilo
en el que descubro que no estas
y me haces falta
y no.
No se si te has dado cuenta
pero te sueño con cierta regularidad
No se si te has dado cuenta
pero de pronto me empiezas a gustar de una manera distinta
que no se si es mejor, solo se que distinta.
No se si te has dado cuenta
pero to-da-vi-a iluminas mis días.

jueves, 9 de septiembre de 2010

¿Quieres saber dónde vivo?

Vivo, en el número siete, calle
melancolía, Quiero mudarme hace
años, al barrio de la alegría, Pero
siempre que lo intento, ha salido ya el
tranvía, Y en la escalera me siento, a
silbar mi melodía.
Joaquín Sabina.


No conozco el barrio de la alegría
pero alguna vez me enamoré perdidamente
de una chicuela que llevaba esa expresión por apellido.
De aquellos días recuerdo los tonos azulados que tenían los días
los tornasoleados del sol
la música, la poesía, los cuentos que pude escribir, los que abandoné en el camino, tan pronto como ella me abandonó en el mío.
Luego me viene a la mente los años de melancolía
al lado de esta otra chicuela
que por años me hizo sufrir irremediablemente
con sus desvaneos
hasta que finalmente un día (como quien no quiere la cosa)
me cansé de esperarla entre novio y novio
y me metí de lleno con el último aliento de valor que me quedaba.
Y fueron días de mucha esperanza, de ballenas viviendo en vasitos de cristal, de muñecos japoneses e ideas sobre un futuro en el que por primera vez incluí la posibilidad de tener una familia (y hasta pensé en ella).
Ahora de todo ello, solamente puedo decir que VIVO
atrás quedó mi periodo de alegría o melancolía
son simplemente días nuevos donde debo definir con cuidado
cada paso antes de darlo
como un recién operado que entra a rehabilitación
y todo es nuevo para mi y se vuelve de pronto necesario
el mar, ese mar que me hizo compañía con su silencio tantas veces
las piedras que me recordaron la dureza de la vida y me despellejaron las manos hasta hacerlas sangrar una vez y otra, y luego otra, again
la tierra que ensució mis zapatos mientras transitaba por avenidas y calles
la noche que flageló mis sentidos con el frío mientras fungía de guardian de esas máquinas inmensas que parecíann extraídas de un cuento de Dickens
el campo que escuchó mis gritos ahogados y aguantó mi cuerpo embrutecido por el alcohol o el sexo en alguna ocasión.
¿Quieres saber dónde vivo?
Frente a mi puerta hay un pasaje
al final del pasaje una pequeña escuela
donde los niños se entretienen a veces en esos juegos que solo ellos entienden
(como debe de ser)
alrededor hay algunas bancas de cemento, grises, absolutamente grises
En esa escalera solemos sentarnos en días tornasoleados mi libro y yo
a silbar mi melodía.
Si quieres buscarme un día
no me busques, encuéntrame en ese preciso lugar
ya sabes dónde vivo.

lunes, 26 de julio de 2010

Todavía

Todavía llevo aquella sonrisa tatuada en el rostro
t-o-d-a-v-í-a.
...
todavía. (De toda y vía).
1. adv. t. Hasta un momento determinado desde tiempo anterior.